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¿Qué es un separador de grasas?
Un separador de grasas es un depósito intermedio, con entrada y salida de agua, que se instala antes de la red de saneamiento o de una fosa séptica. Su función es simple: retener las grasas y aceites que arrastra el agua de una cocina antes de que lleguen a la tubería general.
Si esas grasas no se retienen, acaban solidificándose dentro de la tubería a medida que el agua se enfría, y ese es uno de los orígenes más comunes de atascos en cocinas de hostelería y en cualquier instalación con cocina industrial. Es, en la práctica, un tratamiento previo que protege tanto tu propia instalación como la fosa séptica o la depuradora a la que viertes.

Por qué no basta con instalarlo
Un error habitual es pensar que, una vez instalado, el separador de grasas ya no necesita atención. Es justo al revés: es un equipo mecánico que necesita mantenimiento periódico para seguir cumpliendo su función. Sin ese mantenimiento:
- Pierde eficacia de forma progresiva.
- La cámara de grasas se llena y empieza a salir agua con grasa por la salida del separador — justo lo que el equipo debía evitar.
- Aparecen malos olores en las tuberías cercanas.
- Si el separador es obligatorio por normativa municipal de vertidos (como ocurre en la mayoría de locales de hostelería), un mantenimiento descuidado puede derivar en un incumplimiento con consecuencias legales.
En qué consiste el mantenimiento
El mantenimiento de un separador de grasas es, esencialmente, un proceso de vaciado y limpieza completo:
- Cierre de la entrada de agua al separador.
- Extracción de la capa de grasas acumulada en la parte superior.
- Extracción de la capa de agua situada en la zona central.
- Aspiración de los sólidos decantados en el fondo.
- Limpieza completa del interior del depósito.
- Llenado de agua limpia hasta que el separador vuelve a estar operativo.
Es un trabajo que debe hacer personal cualificado: el residuo extraído es corrosivo y su gestión está sujeta a normativa de residuos, no se puede verter en cualquier sitio. En Desatascos Eulimp lo hacemos con camión cisterna, aspirando el contenido del separador y limpiando después con agua a presión.
Con qué frecuencia hay que hacerlo
No hay una única respuesta válida para todos los casos — depende del volumen del separador instalado y del uso que reciba. Como referencia general:
- Uso doméstico: con una limpieza mensual suele ser suficiente en la mayoría de los casos.
- Restaurantes, bares y hostelería en general: al tratarse de un volumen de grasa mucho mayor, lo habitual es que la normativa municipal exija una periodicidad semanal, o al menos quincenal según el tamaño del local.
La normativa aplicable la fija cada ayuntamiento a través de su ordenanza de vertidos, así que ante la duda lo más fiable es consultar la ordenanza local o dejarnos revisar tu caso concreto — la frecuencia exacta también depende de la ficha técnica del fabricante del separador instalado.
Preguntas frecuentes
¿Puedo extraer yo mismo las grasas y el sedimento?
No lo recomendamos. Es un residuo corrosivo, difícil de manipular con seguridad, y su vertido está regulado. Lo habitual es contratar a una empresa especializada que se encargue del vaciado con camión cisterna y de la gestión del residuo conforme a la normativa.
¿Cómo llevo el control de cuándo tocan los mantenimientos?
Un libro de mantenimiento —en papel o digital— con la fecha de cada intervención y el estado en que se encontró el equipo es la forma más sencilla de no perder el control y anticiparse al siguiente vaciado.
¿Cuánto dura una intervención de mantenimiento?
Depende del tamaño del separador y de si está soterrado o al exterior, pero en la mayoría de los casos se resuelve en una mañana o una tarde.
Si necesitas mantenimiento de tu separador de grasas o quieres que revisemos con qué frecuencia deberías hacerlo según tu actividad, contáctanos.